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Urología general
El cuerpo humano se desprende de muchas sustancias producto del metabolismo que no necesita expulsándolas del organismo atreves de la orina, si la orina es muy concentrada, estas sustancias pueden precipitarse en forma de cristales y después formarse cálculos urinarios. El tamaño de estos cálculos urinarios o piedras puede variar desde 1 milímetro a varios centímetros de diámetro.

En algunas personas se forma una sola piedra y en otros más de una, afecta con mayor frecuencia a personas de más de treinta años y aparece con mayor frecuencia en los hombres que en las mujeres, también los niños pueden desarrollar cálculos urinarios.

Cuando estos cálculos se desprenden del riñón y bajan por el uréter (conducto urinario que une el riñón con la vejiga) hacia la vejiga, pueden provocar un dolor muy intenso y se le denomina cólico nefrítico, un cuadro doloroso caracterizado por aparición brusca a nivel lumbar o en un costado que se irradia hacia la ingle del mismo lado y que se acompaña de sudoración fría, náuseas y vómitos, en algunas ocasiones se puede presentar sangrado en la orina.

Si estos cálculos no se expulsan espontáneamente, es preciso tratarlos como urgencia mediante ureterorenoscopia semirrígida o flexible con láser de Holmio o mediante cirugía percutánea renal con láser de Holmio, el algunos casos se puede utilizar la litotripsia extracorpórea por ondas de choque (LEOCH).
Tipos de Cancer:





Cáncer de Pene

El cáncer de pene es una enfermedad poco frecuente, se desconoce su causa específica, pero los hombres no circuncidados con mala higiene o los hombres con infección por virus del papiloma humano (VPH), tienen un mayor riesgo de padecer esta enfermedad maligna.

Puede presentarse como una úlcera en el pene, dolorosa o no, que a veces puede sangrar al roce, en ocasiones los hombres con dificultad para bajar la piel del pene (prepucio) notan una dureza bajo la piel y podría ser el inicio del tumor. Este tumor se encuentra cerca de la punta del pene y se necesita hacer una biopsia de la lesión para confirmar si se trata de cáncer.

El tratamiento depende de la localización de la lesión y de su grado de desarrollo (invasión), el tratamiento de este cáncer puede requerir cirugía para extirpar el tumor como tratamiento único o asociado a quimioterapia o radioterapia.

Si el tumor es pequeño y está cerca a la punta del pene, se puede llevar a cabo una intervención denominada penectomía parcial, para extirpar sólo la parte donde está el cáncer. Para los tumores más desarrollados o enfermedad avanzada con frecuencia es necesario realizar una extirpación total o penectomía total.

El pronóstico es bueno si se detecta a tiempo la enfermedad, por ello es importante consultar al Urólogo ante cualquier lesión anormal en el pene.



Cáncer de Próstata


En la próstata existen varios tipos de células pero más del 90% del cáncer de próstata se origina en las células glandulares (en la zona periférica de la glándula) que contribuyen a la formación de líquido seminal, por lo que ha este tipo de Tumor se le denomina Adenocarcinoma de próstata.

El cáncer de próstata es muy frecuente, aproximadamente 1 de cada 6 hombres será diagnosticado con cáncer de próstata en el transcurso de su vida, actualmente ocupa la primera causa de muerte por cáncer en el hombre en México, ha superado al de pulmón y colon.

La tasa de sobrevida mejora cuando el diagnostico se hace en etapas tempranas y de la variedad histológica del tumor.

Los métodos modernos para la detección y tratamiento pueden mejorar el pronóstico de la enfermedad siempre y cuando se detecte a tiempo se puede tratar con más eficacia.

El cáncer de próstata en etapas iniciales muy frecuentemente no presenta ningún síntoma relacionado con el cáncer, los síntomas de la enfermedad tienen más probabilidades de manifestarse a medida que el tumor avanza.

La enfermedad puede coincidir con síntomas de obstrucción urinaria debido al crecimiento prostático (hiperplasia prostática) y otros ya con la enfermedad avanzada, entre los cuales podemos mencionar los siguientes:

  • Dificultad para iniciar la micción
  • Disminución del calibre y fuera del chorro urinario
  • Aumento en la frecuencia de ir a orinar durante el día o la noche
  • Salida del chorro en forma intermitente
  • Goteo al final de la micción
  • Sensación de vaciamiento incompleto
  • Urgencia para ir a orinar
  • Incontinencia Urinaria a la urgencia
  • Necesidad de levantarse a orinar por la noche (durante el sueño)
  • Sangrado al orinar
  • Irritación al orinar
  • Dolor con la eyaculación
  • Dolor en los huesos de la cadera o en la parte baja de la espalda que no sede con los analgésicos
  • Dolor en la parte baja del piso pélvico
  • Pérdida de peso sin causa aparente
  • Dolor de huesos

El diagnóstico temprano del cáncer de próstata se basa a nivel internacional en dos pruebas fundamentales, la determinación del Antígeno Prostático Específico Total (APE) en sangre y la exploración física de la glándula por medio del tacto digital rectal.

Su Médico especialista puede examinar su próstata mediante un tacto digital rectal, en forma normal la próstata tiene una consistencia blanda y elástica, si se palpa algún nódulo o aumento en la consistencia del tejido eso puede hacer sospechar en un cáncer de próstata.

El antígeno prostático específico se determina en sangre, se debe tomar en ayuno, con 4 a 5 días antes de la toma de laboratorio NO actividad sexual, una determinación elevada del antígeno prostático específico no necesariamente significa tener cáncer de la próstata, también puede ser un nivel alto por otras causas NO graves como proceso infeccioso o el mismo crecimiento de la glándula prostática, también se puede determinar la fracción libre del antígeno prostático específico (antígeno que circula en la sangra sin unirse a las proteínas plasmáticas) que es de utilidad para saber si hay riesgo de que el aumento del antígeno prostático se deba a la presencia de un Cáncer de próstata.

Si el antígeno prostático o el tacto digital rectal son sospechosos el Médico especialista (Urólogo) puede decidir hacer estudios complementarios al diagnóstico, como la resonancia magnética con espectroscopia, el APE-3, o la biopsia de próstata guiada con ultrasonido transrectal, el análisis microscópico del tejido prostático puede determinar la presencia del tumor.

Cuando el cáncer de próstata se diagnóstica estando localizado en la glándula y antes de que se disemine localmente o a otras partes del cuerpo, este puede curarse en un porcentaje elevado de casos, si el tumor ha migrado a otros órganos (metástasis) es una enfermedad avanzada, es posible tratarla con sobrevidas prolongadas.

Ante el diagnóstico de cáncer de próstata es importante conocer las opciones de tratamiento, todos los tratamientos para cáncer de próstata pueden tener un riesgo en la calidad de vida del paciente.

Una de las opciones en las etapas iniciales de la enfermedad sobre todo en hombres mayores de 70 años es la “Vigilancia”, visitando al Urólogo para hacer un seguimiento del cáncer, esto puede incluir determinaciones de APE exploraciones físicas para saber si el tumor está creciendo, es una buena opción para esos canceres de crecimiento lento, para hombres de edad avanzada o con enfermedades agregadas, en cualquier momento durante el periodo de vigilancia se puede elegir cambiar a un tratamiento.

Las opciones de tratamiento para el cáncer de próstata actualmente son las siguientes:

  • La cirugía radical de próstata que puede ser abierta, laparoscópica o asistida por robot
  • La radioterapia externa (clásica, 3D conformacional, de intensidad modulada)
  • La Braquiterapia, radioterapia mediante la implantación de semillas radioactivas
  • La crioterapia (congelación del Tumor)



Cáncer de Riñón

El cáncer de riñón ocupa el tercer lugar en frecuencia de los tumores urológicos y representa el 3% de todos los tumores del organismo. Se presenta con mayor frecuencia entre los 50 y 60 años de edad, aunque puede presentarse a cualquier edad, hasta en la infancia, es más frecuente en hombres que en mujeres.

Los factores de riesgo para su formación incluyen al tabaquismo, algunas enfermedades genéticas y el abuso de determinados analgésicos por períodos prolongados.

Con mucha frecuencia el cáncer de riñón no produce síntomas en las etapas iniciales, simplemente un poco de sangre en la orina, una masa en el abdomen, pérdida de peso de forma inexplicable, dolor a nivel de la espalda (zona lumbar) o en el costado.

Para hacer el diagnostico actualmente se ha visto facilitado por la gran difusión de los ultrasonidos de rutina y la Tomografía Axial Computarizada que pueden hacer el diagnostico como un hallazgo solicitado por otro problema.

Hecho el diagnóstico del tumor renal el tratamiento a elegir depende de la edad del paciente, el estado general de salud y la etapa en que se encuentre el cáncer, si el tumor se encuentra localizado el tratamiento más habitual es la cirugía radical (la extirpación total del riñón junto con su grasa que lo rodea), esta puede hacerse en forma abierta o laparoscópica, otra modalidad es hacer la cirugía parcial (extirpación del tumor preservando el riñón). Algunos tumores renales pequeños pueden ser tratados también mediante la criocirugía, en algunos casos es preciso recurrir a la radioterapia, la quimioterapia y/o terapia biológica. La terapia biológica estimula la capacidad de su propio cuerpo para combatir el tumor. El tratamiento del cáncer renal es uno de los campos más activos de la investigación y se producen avances continuos en el manejo de estos tumores.



Cáncer de Testículo

El cáncer de testículo es el tumor más frecuente en los hombres entre los 15 y 35 años de edad, posteriormente se da con frecuencia en los mayores de 60 años. Los factores de riesgo para el desarrollo de estos tumores son la criptorquidia congénita (testículo no descendido), aunque se haya bajado quirúrgicamente, el haber tenido un cáncer en el otro testículo y la historia familiar de este tumor, de todos los tipos de cáncer el cáncer de testículo es el que tiene un mejor pronóstico y mejor respuesta al tratamiento si la enfermedad se detecta en forma temprana.

El cuadro clínico de presentación clásica de un cáncer de testículo es aumento de tamaña del testículo sin causa aparente, no doloroso, de consistencia dura, en ocasiones puede haber dolor causado por la necrosis del tumor, pérdida de peso sin causa aparente.

El médico puede sospechar la presencia de un tumor testicular por los datos antes mencionados, por la palpación del testículo, pero se debe apoyar con los siguientes estudios de laboratorio y gabinete, la determinación de marcadores en sangre (alfa-feto proteína, fracción beta de la gonadotrofina corionica y deshidrogenasa láctica), el estudio de ultrasonido testicular, tele radiografía de tórax, Tomografía axial computarizada para el diagnóstico de extensión de la enfermedad (metástasis a otros órganos).

Hecho el diagnóstico del cáncer testicular en ocasiones se puede recomendar la congelación de semen si hay deseo de tener familia a futuro, posteriormente se hará la extirpación del testículo (cirugía radical del testículo con tumor) y estudio histológico para determinar la variedad histológica del cáncer.

Después de la extirpación del testículo con cáncer el pronóstico y la selección del tratamiento dependerá de la etapa en que se encuentra el cáncer (sí se encuentra en el testículo únicamente o si se ha diseminado a otros lugares), el tipo de tumor y el estado de salud en general del paciente. Generalmente el tratamiento consiste en la aplicación o no de quimioterapia o radioterapia de ayuda, dependiendo del diagnóstico.

Histopatológico cada tipo requiere un tratamiento específico, un gran porcentaje son curables. Es posible recurrir a prótesis testiculares para corregir el defecto estético tras la extirpación del testículo después de aplicado el tratamiento.

Es muy importante que los hombres se realicen un autoexamen de los testículos una vez al mes para detectar temprano cualquier cambio, se debe examinar cada testículo con ambas manos.



Cáncer de Vejiga

La vejiga es un órgano muscular que forma parte del sistema urinario inferior junto con la uretra, su función principal es el almacenamiento y vaciado de la orina. El cáncer de vejiga se origina en la membrana que recubre internamente a la vejiga también llamado urotelio.

El factor de riesgo más importante para el desarrollo del cáncer de vejiga es el hábito de fumar, otros factores de riesgo son la exposición a sustancias químicas en el ambiente laboral, las personas que tienen antecedentes familiares con cáncer de vejiga y son de edad avanzada, de raza blanca o sexo masculino, tienen un mayor riesgo de presentación, es un cáncer con alta tendencia a la recurrencia.

El principal síntoma que puede sugerir la enfermedad es la aparición de sangre en la orina, sin manifestar dolor y puede o no haber la presencia de coágulos, en ocasiones puede presentarse con datos de irritación al orinar así como tener que orinar con urgencia y frecuencia aumentada sin causa aparente.

El diagnóstico de cáncer de vejiga se hace mediante una Historia clínica bien hecha y pueden solicitarse estudios complementarios como un ultrasonido pélvico vesical, citología urinaria, una video cistoscopia bajo anestesia, así como una Urotomografía.

Confirmado el diagnóstico del tumor vesical se realiza una video cistoscopia bajo anestesia para resecar el tumor y poder analizarlo. El reporte identificará si el tumor es superficial (más frecuente en el 80% de los casos) y no invade la capa muscular de la vejiga, o por el contrario si es invasor (20% de los casos), el cual invade la capa muscular, de igual forma se le asignará un grado de malignidad.

Este diagnóstico histopatológico permitirá decidir si el tratamiento puede ser de forma conservadora o agresiva. Dentro del tratamiento conservador realizado en la mayoría de los tumores superficiales puede hacerse una vigilancia periódica estrecha mediante video cistoscopia con o sin instilación dentro de la vejiga de sustancias con acción quimioterapica, o de acción moduladora de la respuesta inmunológica con la aplicación de BCG intravesical.

En tratamiento más agresivo se reserva para el cáncer superficial de alto grado o tumores invasores y puede requerir la extirpación de la vejiga y la próstata si el paciente es un hombre y los ganglios de la pelvis cirugía llamada cistectomía radical, donde debe hacerse algún tipo de derivación urinaria, que se hace en forma diferente según sea el caso, mediante la creación de una nueva vejiga con intestino o mediante la derivación de la orina a la piel, continente o incontinente, a una bolsa colectora.

Actualmente es posible realizar estas cirugías de forma menos agresiva mediante la cirugía laparoscopia.

Otros tratamientos que ayudan contra la enfermedad son la radioterapia externa y la quimioterapia.
La disfunción eréctil es la incapacidad repetida para lograr o mantener una erección lo suficientemente firme para mantener una relación sexual satisfactoria.

La incidencia de disfunción eréctil aumenta con la edad, afecta al 5% de los hombres de 40 años de edad y entre el 15 y el 25% de los hombres de 65 años.

Podemos decir que la disfunción eréctil es tratable a cualquier edad.

Para comprender las causas de esta enfermedad es preciso conocer que una erección normal requiere la participación de cuatro factores:

  • Una vascularidad (vasos sanguíneos) que funcionen adecuadamente (no afectados por el hábito de fumar, por arteriosclerosis, hipertensión arterial, diabetes mellitus, etc.)
  • Una inervación del pene conservada (no afectada por cirugías pélvicas, alcoholismo crónico o por la diabetes mellitus de larga evolución)
  • Un sistema hormonal adecuado (en el que la testosterona la hormona masculina, pueda ejercer su acción normalmente)
  • Un estado psicológico (emocional)y físico adecuado

Cualquier alteración de estos factores puede explicar la causa de la disfunción eréctil.

Algunas enfermedades pueden dañar los nervios, las arterias, el tejido eréctil del pene (disfunción eréctil orgánica) como la diabetes, el alcoholismo crónico, la arterioesclerosis, las enfermedades neurológicas, el tabaquismo crónico, la cirugía pélvica fundamentalmente para el tratamiento del cáncer de próstata puede lesionar los nervios, los medicamentos para disminuir la presión arterial, antihistamínicos, antidepresivos, tranquilizantes, pueden provocar disfunción eréctil.

Otras veces la causa fundamental puede ser psicológica, como el estrés, la depresión, la ansiedad o la culpa, o el miedo a fracasar en la relación sexual (disfunción eréctil psicógena).

El diagnóstico de la disfunción eréctil se basa en la historia clínica completa, los antecedentes del paciente, pruebas de laboratorio y otras pruebas para casos muy específicos, como el test de tumescencia peneana nocturna, ultrasonido doppler del pene con aplicación de un vaso activo en el cuerpo cavernoso, que diferencia la disfunción eréctil psicógena de la orgánica.

El tratamiento puede basarse en psicoterapia, llevada a cabo por un sexólogo experimentado o terapeuta sexual en casos de disfunción eréctil del tipo psicógena, cuando la causa de la disfunción eréctil es orgánica (ya sea vascular, neurógena, hormonal o mixta) el tratamiento puede requerir además el uso de medicamentos orales o la inyección directa en el pene de un medicamento.

En casos que no responden a los tratamientos mencionados, existe la posibilidad de recurrir a la colocación de un implante peneano o prótesis de pene, se trata de una intervención quirúrgica en la que se implantan unos cilindros hidráulicos en el interior de los cuerpos cavernosos atreves de una pequeña incisión, que se pueden activar y desactivar a voluntad, el 100% de los hombres que se colocan un implante de este tipo está satisfecho con el resultado.
La próstata es una glándula masculina que contribuye a la producción de líquido seminal, el cual transporta a los espermatozoides para la reproducción humana.

La próstata se encuentra por debajo de la vejiga y rodea a la uretra que es el conducto a través del cual sale la orina.

A partir de la 3 década de la vida se inicia un crecimiento progresivo de la próstata, a medida que esta crece puede obstruir la uretra y ocasionar molestias urinarias.

Al crecimiento de la próstata se le llama “Hiperplasia o Hipertrofia Prostática Obstructiva” y es de características benignas, NO es un cáncer y no existe el riego de transformación, son enfermedades diferentes.

No se conoce la causa específica, los factores que están ligados a su crecimiento son la edad (envejecimiento) y la Testosterona (hormona masculina).

Los síntomas de la enfermedad pueden dividirse en alteraciones del llenado y vaciado vesical, entre los cuales podemos mencionar los siguientes:

  • Dificultad para iniciar la micción
  • Disminución del calibre y fuera del chorro urinario
  • Aumento en la frecuencia de ir a orinar durante el día o la noche
  • Salida del chorro en forma intermitente
  • Goteo al final de la micción
  • Sensación de vaciamiento incompleto
  • Urgencia para ir a orinar
  • Incontinencia Urinaria a la urgencia
  • Necesidad de levantarse a orinar por la noche (durante el sueño)
  • Sangrado al orinar
  • Irritación al orinar
  • Retención aguda de orina (no poder orinar)

Para hacer el diagnóstico adecuado del problema se requiere un interrogatorio (Historia Clínica), tiempo de evolución, exploración física la cual puede incluir la realización de un tacto digital rectal para poder palpar la próstata valorar su tamaño y consistencia (valoración importante para descartar o sospechar un Cáncer de próstata inicial), algunos exámenes a realizar:

  • Ultrasonido Pélvico Prostático
  • Antígeno Prostático Específico Total (Valoración cáncer de Próstata)
  • Examen General de Orina
  • Urocultivo
  • Química sanguínea (valoración de función renal)

En cuanto al tratamiento de la Hiperplasia prostática obstructiva se basa principalmente en la gravedad de los síntomas, como afecta la calidad de vida del paciente, las repercusiones sobre el tracto urinario superior (Riñones).

Las opciones de tratamiento incluyen desde el chequeo o revisiones periódicas, uso de medicamentos orales o la cirugía.

Si usted es mayor de 60 años es más propenso a presentar síntomas de obstrucción urinaria, debe realizarse un examen anual para controlar el progreso de los síntomas o de las complicaciones que la enfermedad desarrolla (siendo la más severa la insuficiencia renal) o la necesidad de cambiar el tratamiento.

La Prostatitis significa inflamación de la próstata, esta puede ser de presentación aguda o crónica y a su vez ser de origen bacteriano (prostatitis infecciosas), o no bacteriano (prostatitis crónica), en ocasiones tan sólo hay síntomas procedentes de la próstata sin que se pueda demostrar inflamación o infección, a esta entidad se le llama prostatodinia y prostatitis no bacteriana crónica.

Otras veces, el dolor prostático da origen a cuadros de dolor pélvico crónico o coexiste con estos cuadros que tienen difícil tratamiento y suelen producir una gran alteración de la calidad de vida de los pacientes.

El tratamiento exitoso de estos cuadros requiere la participación de un equipo multidisciplinario integrado por fisioterapeutas, especialistas en dolor, Neurofisiólogos y Neurourólogos. Uroglobal trabaja con expertos en estos campos para ofrecer alivio de los síntomas y curación en un elevado porcentaje de pacientes.